COSMÉTICA CONVENCIONAL VS COSMÉTICA NATURAL

La diferencia más significativa entre la cosmética natural y la convencional está en su formulación.
El componente principal en las cremas o emulsiones es el Agua en la cosmética convencional que nos aporta hidratación, en cambio en la cosmética natural Amai Hana nuestra formulas no contienen agua sino Hidrolatos de flores y plantas, los hidrolatos aportan hidratación y principios activos a la fórmula ya que se obtienen a partir de la destilación de flores y partes de plantas en la obtención de aceites esenciales por lo que aportan propiedades del aceite esencial del que provienen. Por ejemplo el Hidrolato de Hamamelis es altamente astringente y seborregulador.
Los aceites minerales utilizados en cosmética convencional (Paraffinum Liquidum, revisa el inci de tus cosméticos) es un derivado del petróleo que aporta principalmente suavidad pero carece de valor nutritivo para la piel.
En cambio los aceites vegetales puros en las formulaciones naturales nos permiten seleccionar aceites con propiedades específicas para determinado tipo de piel o afecciones, por ejemplo el aceite de Zanahoria es una fuente de Provitamina A, regenerante y seborregulador.
La cosmética convencional piensa mucho en la textura, el aroma y como conservar más tiempo el producto y por tanto recurre a ingredientes químicos y sintéticos.
En una fórmula convencional comúnmente encontramos entre un 1-3% de principios activos y muchas formulaciones son mono activo con un solo principio activo (retinol, ac. hialurónico, vitamina C).
En una fórmula de cosmética natural encontranos un 3-8% de principios activos obtenidos a partir de extractos de plantas y aceites esenciales. Todos los ingredientes de la fórmula suman creando una sinergia de principios activos que nos ofrecen un espectro cosmético y terapéutico en el caso de las formulaciones Amai Hana muy amplio, que nos permitirá abordar diferentes problemas de la piel con un único producto.
Cuidar nuestra piel es algo que realizamos a diario, es importante elegir una cosmética 100% respetuosa y que se ajuste a las necesidades específicas de nuestra piel.